Fiorella Bianchi
-¡Le estoy hablando que acaso está sordo!
Y sólo se escuchan los grillos por que el hombre dejo de respirar.
Torpemente contesta -Quiero que me digan dónde está mi hija
-Déjese de estupideces ¡sáquenlo de aquí! Basilio tu estas a cargo de la guardia ¿Cómo entro este imbécil a mi casa?
-Lo siento señor no volverá a pasar – Basilio saca al hombre muy molesto.
-Y ustedes dos en donde demonios estaban para que este idiota entrara.
- Estaban conmigo me estaban ayudando y como podrás