Me tomó un tiempo finalmente recomponerme, pero cuando lo hice, me giré para volver a mirar a Jaxon.
Él seguía de pie exactamente en el mismo lugar sin moverse.
La cabeza baja.
Los ojos fijos en el suelo con una mirada distante.
Ya ni siquiera sabía qué decir.
Durante tanto tiempo, había estado enojada.
Tan enojada que pensé que escucharlo reconocer todo y disculparse por la manera en que me trató aquella mañana de alguna forma me haría sentir mejor.
Pero la verdad era…
Que no cambió nada.
En c