CAPÍTULO 11. NECESITAMOS HABLAR
— ¿Perdió el juicio? —cuestionó ella—. Usted y yo no tenemos nada en común, más que a Ivy. —Negó con la cabeza. — ¿Cree que en algún momento nos podríamos llevar bien? —se burló—, de lo único que me dan ganas es de darle con la escoba.
Will presionó los labios para evitar reírse y con discreción desvió su mirada hacia sus sencillas ropas, y a sus desgastados zapatos deportivos, además de la apretada coleta, que llevaba.
—Lo único que se me viene a la mente con esa escoba, es verte volando por