Es cerca de la media noche cuando ingreso a mi apartamento, prendo el aire acondicionado y me lanzo boca abajo en mi cama, pensando en todo lo que ha cambiado mi vida, en tan solo tres días.
Oliver debe volver a Oakland, pero cuadramos para vernos en estos días y continuar las cosas dónde las dejamos. Con el problema del robo, aún quedan algunos asuntos que necesitan mi atención urgente y él también debe seguir al pendiente de su negocio, si realmente pretende salvarlo.
Se siente algo raro esta