Mundo ficciónIniciar sesiónMacarena se despertó un par de horas después en los brazos de Valentino y sonrió, se estiró de forma perezosa y cuando abrió los ojos vio a la enfermera, parada al lado de la cama, tratando de despertarlos.
—¡Al fin se han despertados los bellos durmientes! —exclamó la enfermera bromeando.—Lo siento, no sabía que estaba tan agotada —se excusó la chica.
—Y con semejante espécimen de almohada —habló señalando a Valentino—.







