Abigail sintió que algo no andaba bien, no había visto esa oscura mirada en su esposo desde aquella vez que la culparon de haberlo engañado, Aby tuvo un mal presentimiento, se preguntaba ¿qué había podido pasar para que el padre de sus hijos la mirara con tanta frialdad?
Ponte de pié que tenemos que hablar, Abigail. - el mafioso estaba fuera de sí, los celos lo consumían, la rabia por haber sido la burla de su esposa a la que amaba con locura lo desquiciada
Tú dirás ¿de qué quieres hablar conmi