La habitación de la clínica era una algarabía, todos tenían sus ojos puestos en el bebé que acababa de nacer, el heredero del imperio griego
Le... le pusiste mi nombre a tu hijo....
Así es papá, ese es el nombre perfecto para él, el pequeño Sasha
El gran capo buscó con la mirada a su amada Abigail, con la mirada cristalizada lo decía todo, para el mafioso, significaba mucho que su hijo le hubiese puesto su no nombre a su bebé, era toda una dicha para el padre, ese gran homenaje que Abelardo, le