22.

Esa noche bastó para que todo lo que tenía que resolverse sea tan fácil como aquella herida. La rodilla de la delató — Sabía que te tenía de algún lado pero sabes que no quise verlo, estaba ciego — dice riéndose y tomándose la cabeza.

Sam baja la mirada y toma distancia —Necesito que te vayas— pide.

Toma su rostro con sus manos — Dime que es mentira, que no eres esa mujer — ruega c

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