Mundo de ficçãoIniciar sessãoAmanecía y había una niebla intensa, la luna se reflejó en mi rostro y brilló cuando me di cuenta de que la manada estaba detrás de mí. Cuatro sombras se acercaron hostiles y se apresuraron a atraparme, atarme y vendarme los ojos. Los hombres lobo intentaron atacar las sombras que de repente desaparecieron como una mancha negra en el aire. Sentí que me quitaban la venda de los ojos y cuando miré para ver quién se la había quitado: era Tamara. Aún con su vestido de novia, se acercó y me so







