Síndrome de Estocolmo.
Libia aceptó la propuesta, pues no tenía elección.
Tiodor le informó que todo se iba a manejar como un rescate por parte de la policía de Sâo Paulo. Le repitió cientos de veces lo que iba a decir:
«Viniste a encontrarte conmigo, me surgió un imprevisto, mi secretaria no pudo contactarte, la red de tu celular falló por estar en el extranjero, saliste del restaurante y unos tipos te abordaron, cuando despertaste, estabas en una habitació. Te mantuvieron encerrada, esperando para sacarte del país.