Primer aniversario.
Trescientos sesenta y cinco días se fueron volando. Ahora que veía el precioso anillo de dieciocho quilates que le regaló su ex prometido, el recuerdo le dibujó una sonrisa genuina en sus labios. Las lágrimas se terminaron. El tiempo le dio la razón, su elección había sido acertada.
Luego del innecesario drama, no perdió comunicación con Lucas, quien llevaba una semana saliendo con una linda chica que conoció en unos cursos de psicología.
Por desgracia su relación con Natalia no dejaba de frac