31. “La conversación”
—Él me encontró —le cuento a Ángela al apoyar mi cabeza contra la almohada.
Cierro los ojos y dejo salir un lento suspiro, aún sin poder creer del todo que Kyle haya sido capaz de buscarme hasta dar con mi paradero, me sentía dentro de un cuento de hadas, de esos donde una princesa está encerrada en una torre mágica, custodiada por una bruja malvada, hasta el momento en que llega su príncipe azul a liberarla.
—Estoy feliz por ti —habla Ángela desde su cama—, a pesar de que eso quiera decir que