Anastasia había esperado pacientemente hasta poder tener a su presa en su poder. Sacarla de la casa del abuelo no era algo sencillo, tenían que tener cuidado porque no sabían si el hombre la protegería, por lo que debían actuar con cautela.
Viggo tenía un hombre infiltrado entre la custodia del anciano desde hacía años. Era necesario después de ver todo lo que ese hombre era capaz de hacer, nunca sintió confianza en él después de todo.
_ Bienvenida Mina _ dijo la joven de manera burlona _ esper