Los recuerdos de ese día en la casa de su abuelo aún rondaban en su cabeza. Él no era tonto, toda esa situación era demasiado extraña, además de que él sabía la historia entre Esmeralda y su hermana Gema y se le hacía muy casual cómo todo había ocurrido.
_ Si quieres que deje de asfixiar a Holt ¡Quiero la maldita verdad Honorato! _ Fueron las duras palabras que terminaron por bajar las barreras del viejo.
El anciano lo miró por un segundo, miles de recuerdos surcaron su mente. En el pasado no h