Viggo conducía con calma, había llamado a Adriano, necesitaba reunir a toda la familia Kovacs. Lo justo es que ellos supieran todo lo que su abuelo pensaba y sentía sobre la familia, en especial sobre Esmeralda. Él no creía que hubiera sido ella la que había sido amante del viejo, pero tampoco tenía las certezas de nada. Las respuestas de todo, estaba seguro, que las encontraría en la misma familia Kovacs, o por lo menos el primer indicio de solución.
Pronto llegó a la Villa La Dorada, ahí esta