Theo me guió hacia afuera, con un agarre firme en mi cintura mientras nos acercábamos a un elegante Mercedes-Benz Clase S negro estacionado en la entrada. El auto brillaba bajo la suave luz de las lámparas de la noche, otra exhibición de su riqueza infinita. Sentía que en cada evento al que asistíamos, él se aseguraba de presumir un auto diferente de su colección.
El chofer ya estaba sentado en el asiento del conductor, esperando pacientemente. No dijo una sola palabra cuando Theo me abrió la p