Después de hablar con Remy, ambos volvieron a la mesa con los demás.
Comieron el postre con cierta tensión en el ambiente, aun que no para Remy, que no dejaba de sonreír sin duda todavía feliz por los besos que compartieron en la cocina hace pocos minutos atrás apenas.
Dylan estaba mirando sospechosa mente a Areliz, sin duda sabiendo que algo había pasado por esa gran intuición que tenía, por lo que ella le hizo una seña de que luego le explicaría todo.
Al cabo de unos minutos Noah regresó,