Amaya Bezos
Desde el preciso momento que Liam me presentó su proyecto de ayuda a mujeres víctimas de violencia tanto doméstica como en otras circunstancias, accedí encantada.
Ellas eran mi reflejo, yo más que nadie conocía sus dudas y sus miedos.
De algún modo era como hacer algo por mi misma, al hacer algo por ellas. Por fuera parecía fuerte, pero mi corazón y mi mente continuaban en continua reparación.
Tan pronto como me instale en Miami del todo, mi amado padre me había sorprendido grata