Giuliano Rizzo
-¿Cuando nos iremos?- Violet había acabado de desayunar y yo aún la mantenía en la cama para que no quisiera irse tan pronto
-No tienes nada que hacer ni yo tampoco amor, ¿Cuál es la prisa?- Acaricié su rostro y la besé en los labios
-Siento que estás intentando manipularme- Me miraba con sus hermosos ojos entrecerrados. Me conocía muy bien, jamás me había sentido tan feliz de ser predecible para alguien
-Quiero que pasemos unos días aquí. Te gustaba este lugar. Compré suficie