Arrastre a Cael hasta el pasillo que Pavel nos indico. Pero era cada vez más difícil respirar. Habían tantos cuerpos y escombros que no podíamos avanzar con la rapidez que deseabamos. El beta Sasha aún luchaba por mantenerse consiente, pero su cuerpo no obedecía.
-es aquí, deberemos abrirnos paso hasta llegar a dar con el aroma-decía Pavel, se veía alterado y su siempre calma ahora era suplantada por una mirada muy extraña.
-¿estás bien?-pregunte al vampiro con que crecí y llamaba tío.
-sí, sol