Cael
Luego de comer y de que Anita, me diera otro sermón por haber caído por la cascada, le pedí que se sentará y así tratar de convencer de que me acompañe, aunque estaba reacia de salir de la seguridad que le brindaba la cabaña, se preocupaba que saliera en mi estado caminando hacia mi manada.
-¿no entiendo porque debes regresar, acaso una esposa o esposo te espera?-pregunto curiosa y me hizo reír con sus ocurrencias.
-no tengo a nadie, responde algo Anita ¿has visto lobos? ¿brujas?¿vampiros?