Epílogo.
Adam Silver.
Nunca antes en mi vida tuve miedo. Irónicamente, en el mismo instante en que conocí a la mujer que amaría con todas mis fuerzas, aprendí lo que el miedo significaba, lo reconocí, lo hice mío y ahora vivo con él. Siempre.
Amaia es ese espacio de paz en mis días, lo más importante que alguna vez tendré. Por eso me aterra. Por eso vivo con ese sentimiento constantemente. Por la responsabilidad. Por el apego. Por lo que ella me da y lo que recibe de mí, de vuelta.
El tiempo ha pasado d