32~ Desaparecer.
Aurora sintió una presión en la cabeza cuando los ojos del hombre se posaron sobre ella. Con desesperación volteó a mirar a Franco que seguía tirado en el suelo.
No podía sentirlo, la arena estaba lejos de ella y solo podía sentir que los conectaba un fragmento casi inexistente e insuficiente para lograr sentir al mafioso.
Doménico se irguió en su dirección y Aurora se agarró de la puerta para no caer, estaba más bien paralizada y por más que trató de regresar a su cuerpo le fue imposible, ya n