Punto de vista de Sara
Me di la vuelta y vi a la señora Li caminando hacia mí. Era una mujer menuda de unos cincuenta años, vestida con pulcritud con un uniforme blanco y negro. Su expresión era calmada pero estricta, como alguien que nunca dejaba pasar nada.
—Sí, señora —dije, enderezándome.
—Soy la señora Li, el ama de llaves principal —dijo—. Tu madre me avisó que vendrías a ayudar mientras ella está fuera. Te mostraré tus habitaciones.
Asentí rápido y la seguí por otro pasillo, más