Punto de vista de Sara
Se inclinó para capturar uno de mis pezones en su boca, chupando y mordisqueando el brote sensible. Grité ante la sensación, levantando las caderas para encontrarme con sus embestidas.
—¿Te gusta eso, nena? —gruñó, pasando al otro pecho para darle la misma atención—. ¿Te gusta cuando juego con tus tetitas tan bonitas?
—S-sí —balbuceé, con la respiración entrecortada mientras me sentía cada vez más cerca del borde—. No pares, Archer. Por favor, no pares.
Soltó una