Capítulo 10: La Dueña y Señora De La Casa.
El almuerzo transcurría en un silencio incómodo, de esos que hacen que los cubiertos pesen más de la cuenta. Helena apenas probó la crema de espárragos. El olor al aceite de trufa le revolvía el estómago y le traía las náuseas del primer trimestre sin previo aviso. Intentando disimular y mantener la compostura frente a los dueños de la casa, apartó el plato con discreción y se sirvió un poco de cordero asado, masticando despacio para obligarse a pasar el alimento.
A su lado, William ojeaba su c