Capítulo 9 : El Inicio De Una Guerra Silenciosa.
Finalmente, al fondo del ala oeste, empujó una doble puerta de madera tallada y se quedó sin aliento. Era la biblioteca. Las paredes estaban cubiertas de libros viejos desde el suelo hasta el techo. El olor a cuero, madera y papel envejecido la envolvió por completo. Por fin encontraba un rincón donde se sentía segura y en paz.
Se acercó a los estantes y pasó las yemas de los dedos por los lomos de los libros hasta que, por puro instinto, su mano se detuvo en un volumen encuadernado en piel osc