Mariana
Lo primero que sentí al despertar fue dolor. Mucho dolor en el cuerpo. Lo segundo fue un cuerpo cálido aferrado al mío, y manos que me sostenían de manera posesiva, como si fuera a escapar en cualquier momento.
No necesitaba mirar a la persona detrás de mí para saber que era Ethan, después de todo, recordaba perfectamente la noche anterior y todo lo que había sucedido. Aun así, deseaba mirar su rostro mientras dormía, admirar la belleza masculina en toda su gloria, pero sabía que si me