Artémis
Mi primo no parecía muy contento de que todo el mundo hubiera hecho exactamente lo contrario de lo que él quería, pero yo conocía a Murilo lo suficiente como para saber que no era un hombre arrogante ni una de esas personas que se enfadan con los demás por tonterías como esta, así que no pasaba nada.
Pero si había algo que no podía perderme, era la oportunidad de hablar con Joshua y estar en el mismo coche que él, no sería tonta de dejarlo pasar, de ninguna manera. Rara vez me interesab