110. Estamos juntos en esto
Alaric
No puedo dormir.
Lo sé desde el momento en que abro los ojos en la oscuridad y me quedo completamente inmóvil, con la respiración contenida, como si el simple hecho de moverme pudiera hacer que todo lo que tengo en la cabeza estalle de una vez.
A mi lado, Lyra duerme.
La siento.
Su calor contra las sábanas, su respiración suave, tranquila… ajena al torbellino que tengo dentro. Por un momento, me quedo ahí, observándola en silencio, dejando que esa calma que ella irradia intente arrastrar