CAPÍTULO ONCE

El apartamento estaba iluminado cuando Nadia llegó a casa. Todas las luces estaban encendidas en la sala, el pasillo y la cocina. Esto era muy extraño porque Ethan solía acostarse temprano. Nunca se quedaba despierto hasta tarde esperándola. Esa noche estaba despierto.

Estaba sentado en el sofá, todavía con la chaqueta puesta, un tobillo cruzado sobre la rodilla y el teléfono en la mano. Cuando Nadia entró, él la miró. La expresión de su rostro le indicó que esa noche iba a ser mala.

Nadia colg
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