Nolan sabía que todavía tenía mucho que explicarle a Ava, pero antes de que pudiera decir otra palabra, la puerta se abrió.
Selene, Draven, Kate y Danielle entraron en la habitación.
En el momento en que Danielle vio a Ava sentada, sus ojos se abrieron como platos.
-¡Dios mío! ¡Nolan, psicópata! ¡No nos dijiste nada! -exclamó.
-Cálmate, Danielle -dijo Ava con una pequeña sonrisa-. No quiero que mi hija aprenda tu hábito de maldecir.
Danielle hizo un puchero.
-Acabas de despertar y ya estás atac