Juan caminaba por la calle cuando de repente vio un rascacielos imponente con un unicornio negro dibujado en la parte superior, similar al que tenía en su tarjeta de unicornio negro.
Juan, intrigado, se acercó para echar un vistazo y vio un letrero que decía que en el piso ochenta y ocho había un restaurante llamado Jardín Aéreo.
Juan sonrió levemente: —Un jardín aéreo en el piso ochenta y ocho, suena interesante.
Viendo que ya era mediodía, Juan decidió comer en este jardín aéreo antes de regre