Esta fue la primera vez desde que llegó a esta empresa que alguien se atrevió a discutir con ella, y Rita se enfureció demasiado al escucharlo.
Sabía muy bien que, en general, era una muy importante figura a la que ni siquiera los directores generales se atrevían a desafiar.
Entendía profundamente una verdad: la reputación se construye con firmeza.
Si logras imponerte una vez, todos te temerán, si fallas una sola vez, gradualmente, todos te desafiarán.
Rita, llena de ira por completo, gritó: —