Rita afirmó al escuchar esto: —Él debe haber averiguado dónde estamos y ha venido a propósito a molestarnos. No parará hasta vernos muertas.
—Apenas fue la entrevista ayer y ya rechazó tu diseño de ropa. ¿Qué será definitivamente de nosotros si sigue trabajando aquí?
María frunció el ceño de inmediato al escuchar esto. ¿Cómo podía ser Juan tan despiadado?
Ya estaba pasando, por tanto, ¿y aún así venía a molestarla?
—Rita, ¿todo esto es cierto?
Rita afirmó con rabia y dijo: —Por supuesto que sí.