Capítulo 385
Por otro lado, Rita volvió corriendo al segundo grupo, completamente descompuesta.

María, al ver a Rita tan pálida y con una fuerte expresión de pánico, notó la marca de una mano en su rostro y se quedó atónita en ese instante.

Sabía que Rita siempre había sido una mandona en la empresa, si no golpeaba a otros, ya era un verdadero milagro, ¿y ahora alguien se atrevió a golpearla?

—Rita, ¿qué te pasó?

Rita, aún en completo estado de shock, se tocó la cara instintivamente y dijo con voz muy tembl
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