Por otro lado, Rita volvió corriendo al segundo grupo, completamente descompuesta.
María, al ver a Rita tan pálida y con una fuerte expresión de pánico, notó la marca de una mano en su rostro y se quedó atónita en ese instante.
Sabía que Rita siempre había sido una mandona en la empresa, si no golpeaba a otros, ya era un verdadero milagro, ¿y ahora alguien se atrevió a golpearla?
—Rita, ¿qué te pasó?
Rita, aún en completo estado de shock, se tocó la cara instintivamente y dijo con voz muy tembl