En ese momento, Juan se encontraba en grandes aprietos, balbuceando: —Ahora la empresa la maneja mi esposa, ¿verdad? Ella no sabe que la empresa es mía.
—Tampoco quiero que lo sepa por ahora, temo que esto la afecte.
La explicación de Juan dejó a Beatriz muy contenta. ¡Había conseguido que hasta su esposa estuviera involucrada en esto tan rápido! Parecía que las cosas iban bien entre ellos.
Además, Juan parecía ser un hombre que le temía a su esposa, ¡lo cual era aún mejor!
Si volvía a la fami