Capítulo 177.
Los segundos pasaron y mi mente era un revoltijo de emociones y posibilidades.
Me masajeé el puente de la nariz y suspiré.
Necesitaba más de esa hora que tenía.
Así que mi prioridad era conseguir ese tiempo extra para pensar qué mierda hacer.
—Volvamos —susurré por fin.
Sasha me condujo por los pasillos hasta llegar a aquella habitación. Tuve que detenerme un par de pasos antes de entrar para respirar hondo e intentar con todas mis fuerzas no volver a vomitar.
Cuando abrimos la puerta, Edwin le