Capítulo 13.
Morgana me condujo por pasillos que parecían multiplicarse a cada paso. Doblabas una esquina y aparecía otra igual. El mismo ancho, la misma piedra húmeda, las mismas antorchas espaciadas con una precisión inquietante. Era un laberinto diseñado para confundir mentes... y lo lograba.
Extrañé a Lena con una intensidad que me dolió en el pecho.
Con ella podría haber hablado. Discutido, incluso. Me habría dicho si las decisiones que había tomado hasta ahora eran las correctas… o si solo estaba