48. Las dos lunas.
★Marianne★
El silencio dentro de mí ya no era silencio.
Era un latido doble. Un eco que venía de dos direcciones, dos ritmos que se cruzaban sin fundirse del todo. Uno cálido, plateado, constante como la marea. Otro más oscuro, más antiguo, como una brasa que se niega a apagarse.
Los sentía a los dos.
Adrien. Su presencia era como el reflejo de la luna en el agua. Firme, serena, luminosa. Su marca en mi cuello ardía con una luz blanca, constante, como una promesa que no se rompe.
Robert. Su mar