Cuando regresamos a la casa, Aaron estaba allí con Beatrice y Mindy. Estaban almorzando mientras Beatrice limpiaba la encimera.
—Oh, Beatrice. Lamento que llegáramos tarde, salimos a dar una vuelta rápida —me disculpé.
—Oh, no te preocupes. Fue un ángel y Mindy suplicó quedarse un rato con él —dijo ella con una sonrisa. Asentí, aliviada.
—Vimos a Denaudie hoy, Bee —dijo Mason.
Beatrice asintió con tristeza. Fruncí el ceño.
—Estoy tan preocupada por ella, alfa. No quiero perder a mi hija. Solo t