Entro a la habitación de invitados y llevo todas mis cosas de vuelta al dormitorio de Darius.
Tenemos una apuesta pendiente.
Finalmente, algo que me distraiga de la conversación de hoy con papá.
Saco mi lencería de encaje rojo que preparé esta mañana y salgo con ella para darme una ducha. Sé que Darius estará arriba para cuando termine, y lo he planeado todo meticulosamente.
Me ducho con un gel de aroma a rosas y me rocío el perfume Coco Mademoiselle en la punta del cuello, el gancho del sujeta