**Punto de vista de Elena**
El nombre llenó la habitación de silencio.
Dante.
Mi mano se disparó hacia la barandilla de la cama antes de que mis rodillas cedieran. Mi pecho se apretó y no pude tomar suficiente aire. “Papá…” dije, con la voz entrecortada. "¿Estás seguro? ¿Estás seguro de que era él?"
Armando asintió, un movimiento lento y pesado que pareció agotar sus últimas energías. "Estoy seguro."
“¡No tiene sentido!” espetó Elario, con el rostro enrojecido de furia. "¿Por qué lo harí