Punto de Vista de Lucia
Raffaele se sentó a mi lado. No me miró. Solo miró por la ventana las farolas que pasaban, su perfil afilado y frío en la oscuridad.
—¿Sabes por qué estoy tan enfadado, Lucia? —preguntó. Su voz era tan baja que casi era un susurro, pero cortaba el zumbido del motor.
—Yo… sé que te hice enfadar —susurré, manteniendo los ojos en mi regazo.
—Es porque me hiciste quedar como un idiota. —Giró la cabeza lentamente, con los ojos muy abiertos y oscuros, desprovistos de misericor