Punto de vista de Marimar Oquendo
Me senté en silencio en un sofá que jamás imaginé que vería en la vida real, mucho menos que llegaría a usar.
Dios, era difícil creer que estaba dentro de algo que parecía un castillo. Técnicamente era una mansión, pero ¡vaya! El exterior parecía sacado de un cuento de hadas, como el palacio que abre todas las películas de Disney.
Enorme, hermoso, irreal. De verdad, era una chica con suerte.
Habían pasado tres horas desde que salimos del hotel y volvimos a la c