—Alfa —Atón irrumpió en el salón y miró al hombre que estaba de pie junto a la ventana. Rápidamente se acercó a él y le informó—: los renegados están aquí de nuevo.
—Entonces haremos lo que mejor sabemos hacer, lucharemos contra ellos —respondió Alan sin apartar la vista de la ventana.
—Los guerreros ya están en ello y, por lo que parece, estamos ganando, como siempre —respondió Atón.
—¿Alguna baja?
Atón suspiró y asintió. —Han mordido a tres hombres. Ya los tenemos atados. Alan no dijo nad