Londres
1706
Jaclyn
Pongo mis pies sobre la calle de piedras y limpio mis mejillas húmedas mientras descongestiono mi nariz.
—¿Está segura de esto señorita? —inquiere mi cochero.
—Sí, no te preocupes solo espérame. No tardaré —pido y comienzo a caminar hasta tener las grandes puertas ante mí.
Pongo un velo sobre mi sombrero de noche cubriendo así mi rostro y con inseguridad empujó las puertas de la Taberna. He escuchado rumores de que el duque Hadid siempre está aquí en las noches.
Cu