Londres
1706
Jaclyn
Hadid sostiene mi cintura mientras ahora ambos estamos sumidos en el baile. Somos el centro de atención de todos en el lugar. El duque se mueve con tanta destreza que ya había olvidado lo que era bailar y reír al mismo tiempo.
Los músicos dejan de tocar dando por terminado este vals. Camino de la mano de Hadid radiante de felicidad, todo lo que siento por el en estos últimos días ha ido en aumento y aunque admito que no estoy enamorada, porque no lo estoy, sí que debo conf