Londres
1706
Hadid
No sé siquiera cómo diablos la dejé marchar esta noche. Todo me causa jaqueca con su cercanía. Mis pensamientos cobran vida como si aún la tuviese frente a mí con su pecho completamente desnudo.
Paso saliva con la imagen que se me proyecta una y otra vez en la cabeza. Voy directo a la mansión en la que me hospedo, es de la familia de Jairus. Cuando me ve llegar deja el libro que leía y sale a mi encuentro.
—¿Qué diablos pasó? La taberna se volvió un caos luego de lle