Mundo de ficçãoIniciar sessãoDante se veía bien. Demasiado bien.
Lo miré fijamente desde arriba, viéndolo alzar la barbilla hacia mí desde el pie de las escaleras.Nadie pensaría que apenas ayer habíamos discutido.¿Cómo demonios podía estar tan jodidamente calmado cuando yo no había podido concentrarme en todo el día?Dante habló, su voz bajando inconscientemente.—Adecuada —su tono fue seco, y subió los escalones. Al llegar arriba intentó pasar de largo, pero lo agarré del b





